En Eugi, el alto de Urkiaga conserva búnkeres, trincheras y refugios de la Fortificación del Pirineo, construida entre los años 30 y 50.
Este proyecto, hoy recuperado de manera voluntaria por jóvenes, permite conocer la historia y la memoria de estas estructuras que buscaban convertir los Pirineos en una barrera defensiva. La carretera de Artesiaga une búnkeres, observatorios y refugios construidos durante la Guerra Civil por prisioneros forzados.
Hoy este recorrido permite adentrarse en la historia, seguir los pasos de quienes trabajaron en condiciones extremas y descubrir su memoria viva a través de barracones conservados y la escultura que recuerda su esfuerzo, convirtiéndose en un espacio de reflexión y educación histórica.