…por su biodiversidad y contrastes. Pueblos pintorescos se asientan a orillas del Arga mientras, en lo alto, se extienden montañas cubiertas de bosques que invitan a la aventura.
A lo largo del valle se suceden paisajes únicos: el hayedo de Quinto Real al norte, refugio de ciervos, jabalíes y pájaros carpinteros, da paso en el sur a encinares y alcornocales donde prospera una rica flora y fauna mediterránea.
El entorno cambia con cada estación: prados en flor y verdes intensos en primavera, senderos bañados de sol en verano, bosques ocres y dorados en otoño y cumbres nevadas en invierno que dibujan una estampa mágica.