Esteribar ha sido testigo del paso de personas peregrinas desde la Edad Media, ejerciendo como guardián del Camino de Santiago Francés que atraviesa el valle desde el puerto de Erro hasta Olloki.
Zubiri sorprende con su Puente de la Rabia, Larrasoaña conserva su legado hospitalario, y el recorrido continúa por Akerreta, Zuriain, Irotz y Zabaldika, con su iglesia de 1.213 y la campana más antigua de Navarra del siglo XIII.