Siguiendo la línea de montañas que separa las vertientes cantábrica y mediterránea, tendrás la oportunidad de tomar la puerta de entrada más septentrional de Esteribar y recorrer sus extensos hayedos, nexo entre la navarra Atlántica y las cumbres más altas del Pirineo, hacia el recóndito valle de Sorogain.
Un único recorrido que atraviesa parajes únicos en un territorio único.