Este sendero de montaña rememora la fuga carcelaria más masiva de Europa, protagonizada por 795 presos del Fuerte de San Cristóbal en 1938.
La ruta, señalizada entre Ezcaba y Urepel (Francia), te invita a conocer la dureza de aquel evento y a honrar la memoria de quienes lucharon por la libertad.
En el camino encontrarás paneles que mantienen la historia viva.